Una de nuestras paradas eran unos imponentes acantilados de los que había oído y visto auténticas maravillas: Beachy Head.
Rodeado de pastos verdes llenos de preciosas ovejas blancas que pacen curiosas observando a los humanos en su trasiego, este cabo es un imponente gigante blanco que se alza sobre el mar. Nada menos que 162 metros de altura en algunos puntos. Y eso lo convierte en el mayor acantilado de caliza de Inglaterra.
Lo que no he conseguido encontrar en ningún lugar es la longitud total de esta preciosidad. Pero, no hay más que ver esta foto de la Wikipedia para darse cuenta de cómo la piedra blanca destaca en la costa.
Este cabo es tan popular que es habitual ver a familias enteras paseando en un marco incomparable o aventureros disfrutando de un día de relax.
Aunque se formó entra hace 65-100 millones de años, la erosión con las olas, el viento y la lluvia, hacen que frecuentemente caigan piedras. Así que ten cuidado, ¡y no te acerques mucho al borde!
Tiene también el dudoso honor de ser el tercer lugar del mundo en el que más suicidios se cometen 🙁
Otra cosa que he aprendido es que no debes ir a lugares peligrosos cuando hace frío. No podía sentir las manos.
Aunque no veo ningún inconveniente para que las personas con movilidad reducida hagan esta visita, tengo que advertiros que todo es campo y hay algunas zonas de gran pendiente.
South Downs,
Eastbourne, BN20 7AY
Inglaterra
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