Término aplicado en toda la rama del turismo para indicar que un viajero no se ha presentado a un servicio previamente contratado. Puede tratarse tanto de un hotel, como de un alquiler de coche, como un vuelo, etc…
Este término implica, además, que el viajero ha perdido toda posibilidad de devolución o uso del mismo. Normalmente supone un cargo del total del importe de la reserva.
La única manera de no producir un no-show es cancelar la reserva antes de la fecha, siempre y cuando esta permita cancelaciones.
